Hoy en día, a juzgar por el uso cotidiano, ‘familia’ es una
noción que describe la organización más general pero a la vez más importante
del hombre. Dicho en otras palabras, la familia constituye un conjunto de
individuos unidos a partir de un parentesco. Estos lazos, dicen los expertos,
pueden tener dos raíces: una vinculada a la afinidad surgida a partir del
desarrollo de un vínculo reconocido a nivel social (como sucede con el
matrimonio o una adopción) y de consanguinidad (como ocurre por ejemplo con la
filiación entre una pareja y sus descendientes directos).
Así, entre los muchos ejemplos que podríamos utilizar para
entender mejor el concepto que estamos definiendo se encontraría este: “Miguel
decía sentirse muy orgulloso de su familia: sus padres, hermanos, esposa e
hijos”.
Cabe resaltar que en una familia existen diversos grados de
parentesco, razón por la cual no todos sus integrantes mantienen el mismo tipo
de relación o cercanía. La denominada familia nuclear o círculo familiar, por
citar un caso, sólo incluye a la madre, al padre y a los hijos en común. La
familia extensa, por su parte, tiene un alcance mayor ya que reconoce como
parte del clan a los abuelos por parte de ambos progenitores, así como también
a los tíos, a los primos y demás parientes.
